Ashley Madison, una web para “poner los cuernos”, dicho claramente, aunque prefieran buscar otros calificativos como animarte a tener una aventura, porque la vida es muy corta.

Nació allá por el año 2001, en Canadá. Es una especie de Tinder, para encontrar ya no a tu media naranja, sino alguien con quien tener alguna aventurilla. Estaba…o bueno, está aún, principalmente destinado para personas casadas.
Pero ha habido mucha polémica en esta web, sobre todo por el hackeo que tuvo en 2015.
Según la información que he ido recopilando, se pasaron de frenada en algunos aspectos. Cobraban también por conversar, y para ello, crearon miles de bots para que, quien estaba haciendo uso del servicio, creyese que realmente estaba conversando con alguien.
Avide Life Media, propietaria de la web, se basaba en garantizar privacidad y protección de los datos de las personas usuarias, y pasaron a tener millones de usuarios/as. Su CEO, Biderman, acudía a platós de televisión para publicitar su web, incluso defendiendo que a veces son las infidelidades las que salvan matrimonios. Esta claro que los argumentos, sean ciertos o no, van siempre en la línea de los intereses económicos.

Biderman, que se convirtió en CEO
En 2009 Dennis Bradshaw creó una web tipo blog llamada ashleymadisonsucks.com donde denunciaban la estafa de los bots creados como si fuesen mujeres reales, y dejaba que personal afectado contase sus experiencias. Avide Life Media les denunció, por hacer uso de su “marca” en el nombre del blog, pero en Canadá no era delito, por lo que perdieron el juicio. Entonces se dedicaron a extorsionar al propietario del blog, ya que le ofrecieron 10000 dólares por el dominio y no lo aceptaron. Después de múltiples amenazas, finalmente el dominio lo vendieron a Avide Life Media por 75000 dólares. El pez grande casi siempre se come al pez pequeño, con o sin razón, así funciona el mundo. Si accedes a ese dominio, ahora te redirecciona directamente a su web principal.
Pero apareció años después “The impact team”, un grupo poco conocido de hackers, que pusieron en jaque a la web. El 15 de julio de 2015, los trabajadores de Ashley Madison empezaron el día con unos mensajes escalofriantes en las pantallas de sus ordenadores, con música incluida, que avisaba de que habían hecho una copia de su base de datos. Imaginad, millones de datos de personas diferentes, correos, tarjetas de crédito, direcciones, conversaciones picantes y fantasiosas que habían tenido, que tiraban por tierra la base que publicitada esa web, seguridad, privacidad…
¿Y qué es lo que pedían? Pues no, no pedían dinero, que suele ser lo más habitual, pedían simplemente el cierre de la web. Para ello dieron un plazo de un mes. Sus reivindicaciones se basaban en asegurar que esa web era una estafa, entre otras cosas, para borrar tus datos tenías que pagar un dinero, y aunque lo pagaras, te hacían creer que lo habían borrado, pero no, o los miles de bots creados para que creyeses que hablabas con una mujer (u hombre, pero el 90% de los usuarios eran hombres).
Avide Life Media, la empresa propietaria de la web, no cedió, intentó que las autoridades les ayudasen a pillar a los hackers, pero no pudieron. Lo que no me queda claro es que, si las autoridades ayudaron, y había información de estafa… ¿Por qué no investigaron a la empresa también? De hecho, se comprobó después que había unos 70000 bots creados, de hecho, una trabajadora había denunciado previamente a la empresa por problemas en los brazos…por obligarle a crear miles de bots en pocos días. Misterios de la vida…cada vez menos misteriosos…
Pues pasaron esos días…y nada, la empresa no cedió, pero se confiaron mucho, porque los hackers, el 18 de agosto de 2015, enviaron a la dark web un archivo con los datos de los millones de usuarios, que incluso se compartieron por torrent. Eso, como podéis imaginar, fue un caos. Ya no solo los datos que estaban en manos de cualquiera, sino que se demostraron infidelidades, que provocó peleas, divorcios…incluso suicidios. Además, había mucha gente famosa en esa lista, políticos, deportistas…

Y como siempre que hay un problema, hay quien saca tajada. Se crearon webs para poder localizar si alguien estaba o no en la lista, y entre quienes estaban. Hubo chantaje por parte de ciberdelincuentes, para extorsionarles para que les pagasen un dinero o darían a conocer su participación. Un verdadero caos. Algunos casos acabaron en suicidio, por hombres “puritanos” y religiosos, que no soportaron la vergüenza.
Pero de eso datos que se expandieron, se descubrió que al menos algunas de las cosas que decían los hackers, eran ciertas. Miles de perfiles que no se habían usado, creados como perfiles falsos, incluso con correos de registro que pertenecían a la misma empresa. También se demostró que, aunque había la opción de pagar para borrar tus datos, aunque pagases los datos seguían en su base de datos. El escándalo estaba servido.
Nada más se supo de The impact team, aunque incluso el FBI estuvo detrás. Hay sospechas de quien pudo estar en ese grupo de hackers, pero nada que se haya podido demostrar. Si tienes una web humilde como esta, y te hackean tu web, y roban datos de tus usuarios, dile al FBI que investigue...pues eso, que pasarán de ti, pero poderoso caballero es don dinero.
Y pensaréis…esta web se fue a la porra, ¿no? Pues no, de hecho, sigue, según dicen han “corregido” todos los fallos anteriores, y tiene muchísimos mas millones de usuarios.
Acabo con un consejo, darles más importancia a vuestros datos personales, no hay nadie que garantice que se respeten, sobre todo hoy que hay tanto negocio con tus datos, como la aceptación de condiciones cuando instalas un programa o sistema operativo que te obligan a aceptar mientras lo instalas… DESPUES DE HABERLO PAGADO, o las “cookies de terceros” que aparecen en casi todas las webs. Pero bueno, eso ya sería para otro artículo.
